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Lactancia Materna: un vínculo lleno de beneficios para la mamá y el bebé.

Fecha de publicación: 02/08/2016
Pacientes

La Lic. Angélica Marroncle, del Servicio de Psicología del Sanatorio del Salvador nos cuenta los beneficios de esta práctica.

"Dar el pecho es dar amor, cariño, calor, tranquilidad, perseverancia  y presencia, es la mejor forma de alimentar a tu hijo recién nacido. "

La Organización Mundial de la Salud recomienda la lactancia materna exclusiva durante los primeros 6 meses de vida y combinada hasta los dos años de edad. Con esto se hace referencia a los alimentos iniciales que el bebé puede tomar y comer en los primeros años de vida. La extensión de la lactancia depende de la decisión de la mamá y está totalmente influenciada por la cultura en la que estamos inmersos. 

Encontramos en la experiencia y en la bibliografía innumerables beneficios psicológicos y emocionales de la lactancia materna tanto para la mamá como para el bebé y la familia. Favorece los futuros vínculos paternales y filiales generando encuentros, entendimientos, y relaciones afianzadas en el amor. 

Es la forma ideal de aportar a los bebés los nutrientes que necesitan para el crecimiento y desarrollo saludables. El calostro (sustancia amarillenta que comienza a salir al final del embarazo) es el alimento perfecto para el recién nacido, a través del cual podrá nutrirse y complacer sus necesidades, por lo cual su administración debe comenzar en la primera hora de vida.

Es importante saber que todas las mujeres pueden amamantar, siempre que dispongan de buena información y del apoyo de su familia, entorno y del sistema de atención de salud. Para ello, es primordial crear un ambiente de tranquilidad, como así también estar bien descansada e hidratada. Se recomienda llevar un vaso de agua y beberlo mientras se da el pecho, y adoptar una postura cómoda. 

Lo importante es que las necesidades del niño estén cubiertas. Para ello la madre debe aprender a detectarlas e ir adaptándose a ellas, lo cual no es fácil al principio pero, a medida que la relación avance y se afiance, logrará distinguir cada reclamo del bebé.

Consecuencias afectivas y emocionales de la lactancia

La lactancia materna favorece el vínculo afectivo y sensorial de la madre y el hijo. Cuando el bebé toma el pecho no solo recibe el alimento esencial para su nutrición, también recibe calor, estimulación táctil, visual, olfativa, gustativa y oral.

De esta manera, desarrollan mejor la confianza básica que se da en el primer año de vida y que va a influir en su forma de relacionarse con los demás en la adultez. El vínculo afectivo que se crea, estimulado por la lactancia, resulta esencial en la construcción de la identidad y equilibrio emocional, y ayuda a los recién nacidos a sentirse más seguros y cómodos con la cercanía y el contacto físico regular. Además beneficia en el futuro la independencia del niño al incrementar la autoestima.

La lactancia permite tranquilizar y dar consuelo al bebé y a la mamá. Por ejemplo, frente a determinadas enfermedades, amamantarlo supone una tranquilidad para ambos por la contención que recibe el bebé y por las propiedades de la leche materna, que funciona como la mejor vacuna para las enfermedades infectocontagiosas.

Si bien la lactancia es un método natural, hay momentos en que se necesita contar con la información precisa y adecuada brindada por especialistas en el tema para que ayuden a prevenir y resolver las diversas situaciones que se pueden presentar. Muchas preguntas e incertidumbres surgen en el momento de amamantar, por eso sostenemos que es muy importante contar con el apoyo adecuado para calmar las ansiedades y responder a todas las dudas, ya sea por parte del obstetra, en el curso o taller preparto que se realice o de una persona del entorno. Permitirse pedir ayuda, sentirse desbordada o angustiada da paso a una futura tranquilidad y estabilidad tanto para la mamá como para el bebé.

Algunas preguntas que surgen antes de que el bebé nazca y que están estrechamente vinculadas a la lactancia son: ¿Qué es la libre demanda? ¿cuánto tiempo debe tomar de cada pecho? ¿si o si debe tomar de los dos pechos? ¿duele? ¿Qué hago si el bebé se duerme mientras amamanto? ¿si no tengo leche? ¿si no se llena? Cada una va ir construyendo su propia experiencia, respondiendo a todas sus dudas en la práctica y con el acompañamiento adecuado. No hay que perder de vista que cada bebé es único, como serán únicas sus necesidades y costumbres, algunos tomarán el pecho a “cada rato” y otros cada un tiempo determinado, nadie mejor que la mamá para saber lo que su hijo necesita.

A continuación se describen algunos tips para tener en cuenta a la hora de amamantar y disfrutar al máximo de esta hermosa y natural experiencia para la cual, todas estamos preparadas. Se recomienda que cada vez que el bebé lo demande, la mamá le dé el pecho, siendo esta la mejor manera para aprovechar los beneficios de la lactancia materna, ya que: 

  • Los bebés cada vez que maman obtienen las cantidades de leche que necesitan
  • Se previenen las infecciones mamarias, las mamas están más blandas y no duelen
  • El bebé se calma, ya sea por hambre, dolor de panza u otros factores que pueden “molestar o irritar” al mismo, logrando una doble tranquilidad (para la mamá y para el bebé)
  • Es importante que la boca del bebé tome todo el pezón y la aréola para evitar que se agrieten y se lastimen. Dar de mamar requiere de la experiencia y paciencia hasta encontrar la posición más adecuada para ambos.
  • La duración de cada mamada dependerá de varios factores: la intensidad de la succión, las pausas y duración de las mismas y la frecuencia de cada bajada de leche.


Dar el pecho es dar AMOR, la lactancia provee la seguridad emocional para el inicio de la vida que todo ser humano necesita. Disfrutar de cada momento, de la comunicación, del calor, de su aroma te hará sentir FELIZ.


Por Lic. Angélica Marroncle (MP 5591), Servicio de Psicología del Sanatorio del Salvador.