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11 de Febrero: Jornada Mundial del Enfermo

Fecha de publicación: 03/02/2016
Prevención

El Papa Francisco nos invita a descubrir el sentido más profundo de lo que estamos viviendo en la Jornada Mundial del Oración por los enfermos.

El 13 de mayo de 1992, el Papa Juan Pablo II instituyó que cada 11 de febrero se celebre la Jornada Mundial del Enfermo.
La celebración anual tiene como objetivo manifiesto sensibilizar a la comunidad ante la necesidad de asegurar la mejor asistencia posible para los enfermos y es a la vez una oportunidad para expresar gratitud y aprecio al personal de salud comprometido con la atención de quienes por diferentes circunstancias, sufren de alguna dolencia, dedicando sus mejores esfuerzos a restablecer la salud en estas personas.
Desde 1992, se celebra en todo el mundo, la Jornada de Oración por los enfermos, un momento de intensa oración y meditación por los que sufren y padecen el dolor que inevitablemente causa la enfermedad.

El Papa Francisco para la XXIV Jornada Mundial del Enfermo 2016 que se celebrará el próximo 11 de febrero, en la fiesta de la Virgen de Lourdes en Tierra Santa, propone reflexionar sobre el texto que lleva como título “Confiar en Jesús misericordioso como María; hagan lo que Él les diga”. Dicho texto ha sido dado a conocer por la Santa Sede en conferencia de prensa. 

El Papa señaló que “la enfermedad, especialmente aquella grave, pone siempre en crisis la existencia humana y trae consigo interrogantes que excavan en lo íntimo. El primer momento a veces puede ser de rebelión: ¿Por qué me ha sucedido justo a mí? Se puede entrar en desesperación, pensar que todo está perdido y que ya nada tiene sentido”.
En estas situaciones, dice el Pontífice, “por un lado la fe en Dios es puesta a la prueba, pero al mismo tiempo revela toda su potencialidad positiva. No porque la fe haga desaparecer la enfermedad, el dolor, o los interrogantes que derivan de ello; sino porque ofrece una clave con la cual podemos descubrir el sentido más profundo de lo que estamos viviendo; una clave que nos ayuda a ver de qué modo la enfermedad puede ser el camino para llegar a una cercanía más estrecha con Jesús, que camina a nuestro lado, cargando la Cruz. Y esta clave nos la proporciona su Madre, María, experta de este camino”.
El Santo Padre expresa también su deseo de que, en el marco del Año de la Misericordia, “cada hospital o cada estructura de sanación sea signo visible y lugar para promover la cultura del encuentro y de la paz, donde la experiencia de la enfermedad y del sufrimiento, así como también la ayuda profesional y fraterna, contribuyan a superar todo límite y toda división”.

 

Fuente: Conferencia de Prensa Vaticano, 28/01/2016.