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Día Mundial del Lavado de Manos

Fecha de publicación: 15/10/2015
Prevención

Hoy, 15 de octubre, se recuerda la importancia de esta práctica tan sencilla como medio para salvar vidas.

El mensaje del Comité Control de Infecciones del Sanatorio es sumar cada una de nuestras voluntades para incorporar un hábito muy sencillo, económico y efectivo, como es el lavado de manos con agua y jabón. Según la Dra. Lorena Ravera, jefa del Servicio de Infectología del Sanatorio del Salvador, la adhesión a esta  práctica puede llegar a reducir hasta un 35% la incidencia de enfermedades infectocontagiosas, que son las contraídas a través de las vías urinarias y respiratorias”.

El lavado de las manos del niño en la casa

Es importante que, como padres, tomemos  especial atención en la higiene de las manos de nuestros hijos, especialmente en instancias claves, como después de usar el baño o antes de preparar o ingerir alimentos, para prevenir enfermedades riesgosas, como las respiratorias y las diarréicas.

“Con lavarse las manos con agua y jabón, es suficiente”, explica la Doctora Ravera refiriéndose al lavado social, que debemos hacer todos. Agrega, “también es importante evitar que se contaminen los alimentos, la mamá se tiene que lavar las manos antes de preparar la mamadera, sobre todo antes de tocar la tetina del bebé”.

Empieza por casa y sigue en la escuela

Otro factor a tener en cuenta para lograr que el niño adquiera el hábito de la  higiene, es la constancia. En este sentido, señala la importancia de una educación precoz en el seno familiar. “La base se genera y mantiene con la constancia del padre en la adherencia a la práctica. Luego se transfiere al colegio, donde debe ser reforzada”, explica la Doctora Ravera.

De esta manera, se evita la propagación de enfermedades virósicas, como la quinta enfermedad o parvo virus, diarreas virales y bacterianas, la Hepatitis A y la varicela, que son las de transmisión más común en el ámbito escolar.

Cuatro pasos para un correcto lavado de manos

Primero: depositá abundante jabón en la palma de la mano.

Segundo: frotá el jabón para generar fricción.

Tercero:  repetí los procesos de frotación en distintas zonas de la mano.

Cuarto: enjuagá y extemdé las manos para secar.

En el caso de los profesionales del cuidado de la salud, el lavado correcto es con jabón antiséptico o alcohol en gel, a diferencia del lavado social que es con agua y jabón. Además es importante conocer los momentos adecuados para realizarlo, como por ejemplo antes de tomar contacto con el paciente, entre otros indicados por la OMS.