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Dispositivo cordobés para la incontinencia urinaria en niños

Fecha de publicación: 16/08/2011
Varios

Un nuevo dispositivo llamado sling , o soporte a modo de cabestrillo adaptado para niños, y una novedosa técnica quirúrgica para implantarlo, permiten el control de la orina en pacientes con un mal funcionamiento de vejiga producto de problemas en el sistema nervioso central.

El primer dispositivo se colocó en Córdoba en octubre de 2009 y actualmente ya son 35 los pacientes tratados. La experiencia constituye un avance inédito en el mundo con la colocación deminislings en chicos que tienen incontinencia urinaria como consecuencia de problemas neurológicos.

En estos casos, la incontinencia se encuadra en lo que se denomina vejiga neurogénica, que consiste en la dificultad para vaciar o contener la orina debido a trastornos tales como mielomeningocele, tumores de cerebro y médula espinal, lesiones en la médula. En otras edades, a su vez, puede generarse por esclerosis múltiple, mal de Alzheimer, enfermedad de Parkinson y accidente cerebrovascular.

El dispositivo para los niños les posibilita permanecer secos casi durante cuatro horas.

No obstante "hay pacientes que pierden algunas gotas, lo cual se considera un resultado muy bueno, pero también existen registros que se usan para calificar la satisfacción del paciente en cuanto a su calidad de vida y eso es lo más importante", remarca Ángel García Fernández, urólogo infantil y docente de la cátedra de Cirugía Pediátrica de la UNC.

El testimonio de niños y adolescentes y de sus padres da cuenta del impacto social y anímico que tiene para todos los involucrados el hecho de manejarse como todos, disfrutar actividades y tener independencia sobre el propio cuerpo.

El caso de A., operada en diciembre de 2010, ilustra claramente cómo mejoró su calidad de vida. En plena pubertad, lo primero que hizo fue comprar nueva ropa interior y despedirse de los pañales durante el día. Mariana, su mamá, cuenta que "está muy contenta, ha progresado muchísimo y en este momento de su vida, ha logrado una independencia fundamental". Fernanda Diez, a su vez, comenta que su hijo Juan -primer niño en el país con vejiga neurogénica al que se le colocó un minisling- "aunque no logra permanecer seco por completo, disminuyó muchísimo la pérdida de orina, y durante el día no necesita los pañales". Para evacuar, Juan utiliza una sonda y cuando está fuera de casa, lo ayudan sus maestros o directores del colegio al que asiste. Ahora, sus amigos lo invitan a sus casas y los padres "se hacen cargo de la sonda". "Juan no quiere perderse nada -añade la madre- y disfruta de todo. Además, todo permitió una mayor libertad a nuestra familia".

Cómo se coloca. El minisling fue adaptado para niños a partir de una idea de Ángel García Fernández, que tomó como base el slingpara incontinencia urinaria femenina.

Los soportes implantarles consisten en unas finas cintas de polipropileno macroporo y existen en tamaños que varían entre 20 y 38 milímetros. El material del dispositivo tiene la ventaja de incorporarse a los tejidos sin causar erosión y con pocas posibilidades de infección.

Lo desarrolla íntegramente una empresa cordobesa y está aprobado por la Anmat.

Se coloca por vía perineal en el varón y transvaginal en la mujer, y funciona por compresión: se pone en un lugar en donde se puede comprimir la uretra contra el pubis y así controlar la pérdida de orina.

En cuanto al procedimiento quirúrgico, el experto explica que "se hace un canal a cada lado de la uretra hasta tocar el hueso del pubis. Allí se introducen las espigas fijadores del sling mediante dos introductores, uno de cada lado, y por detrás del hueso para anclarse en el músculo obturador interno. Se mide antes y después la presión uretral retrógrada para saber cuánto aumentó. Los introductores se retiran recién cuando estamos conformes con la presión lograda".

La cirugía dura entre 30 y 45 minutos y el paciente se va de alta sin sondas y en el día.

El método se aplica en niños a partir de los seis años, "que es cuando se escolarizan y comienzan a tener problemas sociales", indica el urólogo.

Abordaje integral para los defectos del tubo neural

En Córdoba está en marcha un proyecto multidisciplinario para tratar a niños con problemas de vegija neurogénica.

Entre uno y cuatro cada mil recién nacidos, tiene mielomeningocele, la consecuencia más común de la falta de cierre del tubo neural en los primeros 30 días de gestación.

Existen distintos grados de lesión medular, pero el 80 por ciento de los niños con mielomeningocele tiene problemas neurológicos que afectan a la vejiga, tanto para evacuar orina como para retener la orina.

El tratamiento de la patología tuvo grandes avances gracias al trabajo de equipos multidisciplinarios. Por eso, en breve se lanzará en Córdoba una fundación integrada por neurocirujanos, traumatólogos ortopedistas, urólogos, pediatras y psicólogos, con el objetivo de resolver en forma integral las variadas complicaciones que genera el mielomeningocele y otras patologías que afectan a la médula.

El proyecto también contempla la capacitación laboral de los pacientes y grupos de autoayuda dirigidos por ellos mismos. Al frente de esta iniciativa está el urólogo infantil Ángel García Fernández, miembro del staff médico de Sanatorio del Salvador.

Fuente: La Voz del Interior - http://www.lavoz.com.ar/cordoba/dispositivo-cordobes-para-incontinencia-urinaria-ninos